INVESTIGACION DE VIDAS PASADAS - EL INCONSCIENTE: UNA COMPUTADORA EXCEPCIONAL
(Segunda pauta de comportamiento)

Es perfectamente posible señalar que la mente funciona como una computadora. A diario a Usted le suceden cosas, como por ejemplo los olvidos, el llamar a alguien por un nombre distinto o decir una palabra por otra. Esto no es casual, sino causal. La Psicología atribuye todo ello al inconsciente. Allí están los motivos profundos de todos estos pequeños y grandes errores.

por Fabio Zerpa

El inconsciente es como una gran bohardilla, donde almacenamos todos los datos de nuestra vida presente, desde que nacemos hasta que morimos físicamente. Además, tiene "la computación" de sus vidas anteriores, como también, siguiendo la ley de causalidad, los posibles hechos futuros de su vida actual, sólo cambiados por la ley del libre albedrío.

Pensamos que la conducta diaria es un gran programa de computación que sigue esquemas mentales preestablecidos.

Hay muchísimas conductas que realizamos automáticamente o "inconscientemente". El bañarse, el comer, el caminar, se hacen muchas veces en forma mecánica y nos sucede que no recordamos haberlas hecho. Son evidentes acciones automáticas de las que no participa nuestro consciente.

¿Cuántas veces olvidamos que hemos cerrado la puerta del departamento o la llave del gas o que fuimos a un lugar de nuestra casa sin advertirlo?.

El inconsciente guarda todo nuestro saber y no olvida nada.

Vayamos a los ejemplos que tantos psicoanalistas y psicólogos han dado. Un hombre tratando de arreglar el techo de su casa, resbala, se cae y se daña la costilla o el pie. ¿Qué pasó y por qué?. El hombre había sido encontrado infiel por su mujer, y con ese accidente logró dos hechos: amortiguar su culpa por la compasión y obtener así el perdón femenino.

Freud comentaba que muchas veces iba a la casa de pacientes en las cuales, en lugar de tocar el timbre o golpear, intentaba abrir con sus propias llaves ¿Cómo es eso? Comenzó explicando que lo hacía con sus pacientes más queridos, donde se sentía como en su casa.

El romper objetos o echarlos a la basura, también significa algo del inconsciente. Si era un regalo de alguien, evidentemente se quiso romper esa relación; si el objeto era de nuestro gusto y agrado, romperlo puede demostrar una expiación de culpas.

Acordarse, por ejemplo, al día siguiente que olvidó la cita con el dentista que en su anterior consulta tanto lo hiciera sufrir....usted ya sabe qué puede significar.

También las sustituciones de palabras o las síntesis de frases, muchas veces son producto del inconsciente, que está manifestando su presencia. La mayoría de las torpezas que a diario realizamos tiene esa motivación.

La equivocación de fechas también es un hecho muy notorio. Vivimos adelantando una fecha para acercarnos a las vacaciones. Es cotidiano el hecho de leer por error aquello que realmente queremos leer y no lo que evidentemente está escrito.

Cuando aparece el tema de la muerte, una tragedia, un accidente, los errores e intercambios son muy notorios. Cuándo sucedió la tragedia de Los Andes, de aquellos adolescentes uruguayos pertenecientes al Carrasco Rugby Club, de los cuales durante cerca de cincuenta días no se tuvo noticias, en mi programa radial de "Más allá de la Cuarta Dimensión", realicé la pregunta ¿En cuál país, Argentina, Chile o Uruguay debían ser enterrados los sobrevivientes?. La Mayoría contestó por uno u otro país; una sola persona se percató de que hablaba de sobrevivientes y no de muertos. Increíble, pero cierto.

La muerte ronda nuestro inconsciente (porque ya lo vivió varias veces en muchas vidas anteriores). En el esquema de lo fatal, la palabra sobreviviente, poco cuenta. Además, entendemos siempre lo que suponemos que es y no lo que realmente sucede. Miramos pero no vemos, oímos pero no escuchamos.

El inconsciente guarda todo, hasta los más mínimos detalles. Cuando descubrí, en Caracas (Venezuela) haciendo una sofrosis, que la testigo recordaba todo el hecho de su nacimiento con la mayor precisión: cómo había salido del vientre materno, cómo era la figura y vestimenta de la partera, cómo estaba vestido el médico, cómo la lavaban, cómo era la sala de partos, etc., evidentemente, empecé a pensar que hechos que no recordamos conscientemente los recuerda siempre el inconsciente, que es una gran computadora.

En estado sofrológico, recordamos también con una exactitud realmente extraordinaria, los hechos de las vidas anteriores, que mayormente no recordamos. Esas vivencias investigadas posteriormente en el lugar de los hechos, fueron totalmente corroboradas, con muy pocas variaciones, dependientes de la subjetividad de la persona.

El inconsciente es también la conciencia cósmica. Para los sofrólogos, la división consciente e inconsciente no existe, sino que todo es conciencia. Y esa Conciencia es una parte del todo.

Esa conciencia cósmica es la que guarda los tesoros de la eternidad. Allí están almacenados todos los hechos pasados y futuros que entrarán en la causalidad. A esto lo llamamos el registro akásico.

Muchas veces se dice que en el sueño, el consciente se diluye y da paso al inconsciente, produciéndose los condicionamientos necesarios para formar los fenómenos de telepatía y/o clarividencia. Se piensa que este hombre dormido "leyó" en las mentes de distintas personas y conoció lugares y objetos tomándolos como propios, aunque fueran vividos en vidas anteriores. Es decir que los sucesos de vidas anteriores son tomados por telepatía y clarividencia.

Pienso que en algunos y poquísimos casos, se produce esto. En la mayoría, los hechos recordados de vidas anteriores son comprobados como reales. Y esto es investigación y no elucubración. Por eso, ese inconsciente o esa conciencia cósmica, en realidad representa a nuestro espíritu, a nuestra alma, al amigo invisible; y sumergiéndonos y dialogando con él, podemos conocer su eternidad.

EN LA PROXIMA EDICION, LA PAUTA NUMERO TRES

El Quinto Hombre  
 

.....


.....


 
 
 

OVNI
Arte
Ayuda
Ciencia
Consejos Utiles
Crecimiento Interior
Crónica de lo Insólito
Culturas Americanas
Documentos audio visual
Ecología
Editoriales
Enigmas
Esoterismo
Expedientes de Fabio Zerpa
Filosofía
Frases para Meditar
Futurología
Misticismo
Mitología
Neoantropología
Parapsicología
Profecías
Psicología
Reflexiones
Sanación
Técnicas Perceptivas
Un hombre llamado...
.... (A los grandes seres humanos)
Vidas Anteriores


Ediciones del 2001
Ediciones del 2002
Ediciones del 2003
Ediciones del 2004
Ediciones del 2005
Ediciones del 2006
Ediciones del 2007
Ediciones del 2008
Ediciones del 2009
Ediciones del 2010
Ediciones del 2011
Ediciones del 2012
Ediciones del 2013