Revista Digital de El Quinto Hombre

HECHOS PARANORMALES: EL FACTOR EMOCIONAL EN LOS FENOMENOS PARAPSICOLOGICOS


Por Coordinación Documental - CAEFA

 

Los fenómenos Parapsicológicos ocurren por lo general en una atmósfera de intensa actividad emocional. Pareciera ser que la emoción es la energía impulsante de los fenómenos psíquicos. Tal es el caso de la telepatía, que se hace presente casi siempre en casos donde existe un fuerte vínculo afectivo.
En los enamorados suele verse la facultad de comunicación extrasensorial con frecuencia y con naturalidad, en tanto que en los laboratorios de parapsicología, donde el ambiente experimental y la rutina metódica de las experiencias anulan el efecto fundamental del sentimiento; los resultados positivos son escasos y logrados con extrema laboriosidad.
En este fenómeno paranormal puede observarse que el sujeto casual se encuentra en estado de elevada emotividad.
El místico religioso, el taumaturgo y el hechicero ejercitan la facultad emocional por medio de prácticas escépticas, meditaciones y ritos creando de esa manera una energía muy superior a la lograda por el mero esfuerzo volitivo.
La potencia de los sentimientos es superior al frío razonamiento y a cualquier acto de voluntad. Hay ocasiones -la mayoría- en que los sentimientos se sobreponen al "sentido común". La razón de ello es que el sentir está íntimamente ligado a la imaginación. La emoción aporta una imagen vívida del objeto a la que se refiere.


Por otra parte, vivimos inmersos en una atmósfera de vibración, influimos con nuestras vibraciones a los demás y los demás actúan sobre nosotros con sus respectivas vibraciones. El hombre constituye una entidad psíquica, que mediante su actividad irradiatoria, impresiona a los seres circundantes que integran su radio de acción. Las emociones, los deseos, son estados vibratorios. El amor emite su vibración, el odio, el rencor, la cólera, emiten sus correspondientes vibraciones. Al elevar los estados vibratorios (emocionales) influimos con nuestras emociones en los demás, pues siempre un carácter apasionado se impone a los tibios caracteres conformistas. Un pensamiento cargado de afecto posee una energía muy superior a un pensamiento desprovisto de emociones, de allí que un estado de vehemencia interior sea un factor de extrema importancia para el éxito en las experiencias paranormales. Debe existir siempre una motivación de mucho peso para que un sujeto aproveche al máximo sus posibilidades.
Los sentimientos producen una alta frecuencia de vibraciones emocionales, transformando al individuo en un transmisor de ondas metales, que serán receptadas siempre y cuando el destinatario se encuentre en la correspondiente actitud psíquica, es decir, en un estado mental pasivo.
De este se deduce que el trabajo sobre el sistema emocional y su posterior desarrollo nos llevaría a formar sujetos con poderes Parapsicológicos mucho más acentuados, pudiéndose reproducir en los gabinetes de parapsicología los espectaculares fenómenos que hasta ahora se muestran esquivos.

Muchos investigadores (Freud entre ellos) han descubierto la importancia del factor emocional en los fenómenos psíquicos, pero hasta la actualidad no se ha programado un método para desarrollar al máximo posible las vibraciones del aparato afectivo. Desarrollo, que como se puede apreciar de lo antedicho, resulta de primordial importancia en la experimentación de lo paranormal.


Dra. Thelma Moss
El Quinto Hombre