EL EVANGELIO DE ACUARIO DE JESUS EL CRISTO - Parte II - Nota II
Segunda parte de la nota publicada en marzo de 2002.


José M. Kaydeda - España




VIDA Y OBRA DE JESUS EN EGIPTO.

Jesús con Elías y Salomé en Egipto. Les cuenta la historia de sus viajes. Elías y Salomé alaban a Dios. Jesús va al templo de Heliópolis y es aceptado como discípulo.

Jesús llegó a Egipto sin ninguna dificultad. No se quedó en la costa, sino que en seguida se dirigió a Zoán, al hogar de Elías y Salomé, quienes hacía veinticinco años habían enseñado a su madre en su sagrada escuela.

2.- Y cuando los tres se encontraron, sintieron mucho gozo, pues el hijo de María era todavía un bebe cuando había visto estas grutas sagradas por última vez.

3.- Ahora era un hombre que se había hecho fuerte con toda clase de adversidades, un maestro que había conmovido a las multitudes de muchos países.

4.- Jesús contó a los ancianos maestros toda su vida, sus viajes a tierras extranjeras, sus encuentros con otros maestros y las cariñosas acogidas de las gentes.

5.- Elías y Salomé escucharon deleitados su historia; alzaron los ojos al cielo y dijeron:

6.- Padre nuestro, deja que ahora tus siervos se vayan ya en paz, pues ya hemos visto la gloria del Señor.

7.- Y hemos hablado con aquel que es el mensajero del amor y de la promesa de paz en la tierra y bienaventuranza a los hombres.

8.- Por él todas las naciones de la tierra serán benditas; por él, Enmanuel.

9.- Jesús permaneció muchos días en Zoán, y luego fue a la ciudad del sol, que los hombres llaman Heliópolis, y allí pidió ser admitido en el templo de la sagrada hermandad.

10.- Se había convocado el consejo de la hermandad. Jesús compareció ante el hierofante y contestó todas las preguntas que se le hicieron con claridad y poder.

11.- El hierofante exclamó: Rabino de los rabinos, ¿por qué has venido? Tu sabiduría es la sabiduría de los dioses; ¿por qué buscas sabiduría en las escuelas de los hombres?

12.- Y Jesús dijo: Deseo andar en todos los caminos de la vida terrena, y sentarme en todas las escuelas donde pueda aprender; quiero llegar a las alturas que el hombre haya alcanzado.

13.- Deseo sufrir todo lo que cualquier hombre haya sufrido para conocer las penas, desilusiones y amargas tentaciones de mis hermanos los hombres y así saber como ayudar a los que lo necesitan.

14.- Os suplico, hermanos, que me dejéis entrar en vuestras lúgubre criptas, pues deseo pasar por vuestras más duras pruebas.

15.- Y el maestro dijo: Haz entonces el voto de secreta hermandad.

16.- El maestro habló de nuevo y dijo: Las cimas más altas son alcanzadas por aquello que llegan a las mayores profundidades; y tú llegarás a esas profundidades.

17.- Luego el guía condujo a Jesús, y éste se bañó en la fuente, y después de vestirse con la ropa apropiada, compareció de nuevo ante el hierofante.

El hierofante da a Jesús su nombre místico y su número. Pasa la primera prueba de hermandad, y recibe su primer grado, SINCERIDAD.

El maestro descolgó de la pared un pergamino en el que estaba escrito el número de cada atributo y carácter, y dijo:

2.- El círculo es el símbolo del hombre perfecto, y el siete es su número.

3.- El Logos es la palabra perfecta, que crea, destruye y salva.

4.- Este maestro hebreo es el Logos del Santo, el Círculo de la raza humana, el Siete del tiempo.

5.- Y en el libro de los registros el escriba anotó: El Logos-Círculo-Siete, y así se le llamaba a Jesús-

6.- El maestro siguió diciendo: Ningún hombre puede entrar en la luz hasta haberse encontrado a sí mismo. Ve y busca hasta que hayas encontrado tu alma, y entonces vuelve.

7.- El guía condujo a Jesús a una habitación en donde había una luz muy tenue y suave como la del amanecer.

8.- Las paredes del recinto estaban llenas de signos místicos, jeroglíficos y textos sagrados; y Jesús se vio solo en esta habitación, y permaneció muchos días en ella.

9.- Leyó los textos sagrados; y meditó sobre el significado de los jeroglíficos y la importancia de la orden que el maestro le había dado de encontrarse a sí mismo.

10.- Un día le vino una revelación; llegó a conocer su alma; se encontró a sí mismo, y ya no se sintió solo.

11.- Una noche hacia las doce, mientras dormía, se abrió una puerta que no había visto antes y entró un sacerdote vestido de negro que dijo:

12.- Hermano, perdóname por venir a una hora tan indecorosa, pero he venido a salvarte la vida.

13.- Eres la víctima de una cruel conspiración. Los sacerdotes de Heliópolis están celosos de tu fama y han decidido que no saldrás de estas sombrías criptas.

14.- Los altos sacerdotes no salen a enseñar al mundo, y tu estás destinado a servir en el templo.

15.- Pero si deseas ser libre, debes engañar a los sacerdotes y decirles que vas a quedarte aquí toda tu vida.

16.- Y cuando hayas conseguido todo lo que desees, yo volveré a ti y te llevaré por un pasadizo secreto para que puedas marcharte en paz.

17.- Y Jesús dijo: Hermano ¿quieres venir aquí para enseñarme a engañar? ¿Acaso voy a aprender dentro de estos santos muros los ardides de la ruin hipocresía?

18.- No, hombre, mi Padre desprecia el engaño, y yo estoy aquí para hacer su voluntad.

19.- ¡Engañar a estos sacerdotes! No lo haré mientras el sol brille. Lo que he dicho, está dicho. Seré sincero con ellos, con Dios y conmigo mismo.

20.- Entonces el tentador se fue, y Jesús se quedó solo de nuevo; pero al poco tiempo apareció un sacerdote de túnicas blancas y dijo:

21.- ¡Has obrado bien! El Logos ha prevalecido. Esta es la cámara de la prueba de la hipocresía. Y luego condujo a Jesús hasta el asiento del juez.

22.- Todos los hermanos se pusieron en pie. El hierofante se adelantó y posó su mano sobre la cabeza de Jesús, y puso un pergamino en sus manos, en el que había una sola palabra: SINCERIDAD. Y no se dijo palabra alguna.

23.- El guía apareció de nuevo y condujo a Jesús a una habitación espaciosa repleta de todo lo que un estudioso puede anhelar y allí le ordenaron que descansara y esperase.

Jesús pasa la segunda prueba de hermandad y recibe el segundo grado, la JUSTICIA.

El Logos no sentía necesidad de descansar y dijo: ¿Por qué esperar en esta habitación tan lujosa? No necesito descansar; la labor de mi Padre me apremia.

2.- Deseo continuar y aprender todas mis lecciones. Y si hay pruebas, que vengan, pues toda victoria sobre uno mismo añade una fuerza nueva.

3.- Entonces el guía le condujo, y Jesús fue dejado solo en una sala tan oscura como la noche; y allí pasó días en profunda soledad.

4.- Un día, al finalizar la noche, mientras dormía, se abrió una puerta secreta y entraron hombres vestidos de sacerdotes, llevando cada uno en la mano una lamparita de luz muy débil.

5.- Y uno de ellos, acercándose a Jesús, habló así: Joven, nuestros corazones están apenados por lo que tú sufres en estas terribles cavernas y hemos venido como amigos a traerte luz y enseñarte el camino de la libertad.

6.- Una vez estuvimos como tú, encerrados en estas cavernas, y creímos que llegaríamos a la bienaventuranza y al poder mediante estas pruebas sobrenaturales y misteriosas.

7.- Pero en un instante de suerte nos desengañamos y haciendo uso de toda nuestra fuerza, rompimos nuestras cadenas y nos dimos cuenta de que todo esto no es más que un disfraz de corrupción. Estos sacerdotes en realidad son sólo criminales.

8.- Alardean de su bondad con ritos y sacrificios; ofrecen a sus dioses criaturas que queman vivas como pájaros, bestias e incluso niños, mujeres y hombres.

9.- Y ahora te tienen a ti aquí, y llegado el momento te ofrecerán en sacrificio.

10.- Por favor, hermano, rompe tus cadenas y ven con nosotros; disfruta de la libertad mientras puedas.

11.- Y Jesús dijo: Vuestras pequeñas antorchas muestran la luz que traéis. Decidme, ¿quien sois? Las palabras de un hombre solo valen por lo que es él mismo.

12.- Los muros de este templo son fuertes y altos. ¿Cómo conseguisteis entrar aquí?

13.- Los hombres respondieron: Bajo estos muros hay muchos pasos secretos y nosotros, que hemos sido sacerdotes, los conocemos, pues hemos pasado meses y años en estas cavernas.

14.- Y Jesús dijo: Entonces sois traidores; un traidor es un enemigo y el que traiciona a otro hombre no es digno de confianza.

15.- Si alguien ha llegado solo al plano de la traición, es una amante del engaño y llegará a traicionar a un amigo por servir a su propio egoísmo.

16.- Escuchad, hombres o lo que quiera que seáis, vuestras palabras resbalan en mis oídos.

17.- ¿Cómo voy a juzgar a estos cien sacerdotes y traicionarme a mí mismo y a ellos sólo por lo que decís al demostrar que sois unos traidores?

18.- Ningún hombre puede juzgar en mi lugar, y si yo juzgo antes de que aparezcan todas las pruebas, mi juicio puede ser equivocado.

19.- No, hombres, regresad por donde vinisteis. Mi alma prefiere la oscuridad de la cueva antes que esas pequeñas vacilantes luces que traéis.

20.- Mi conciencia es la que decide. Yo escucharé todo lo que estos sacerdotes, hermanos míos, tengan que decirme, y cuando se haya dado todo el testimonio, yo decidiré. Pero vosotros no podéis juzgar por mí ni yo por vosotros.

21.- Marchaos, hombres, y dejadme en esta preciosa luz, pues aunque el sol no brille, dentro de mi alma hay una luz que sobrepasa a la del sol o la luna.

22.- Entonces, con una furiosa amenaza de que le harían daño, los astutos tentadores se fueron y Jesús se quedó solo de nuevo.

23.- Y volvió a aparecer el sacerdote de vestiduras blancas, que condujo a Jesús ante el hierofante.

24.- Y sin decir nada, el maestro dio a Jesús un pergamino en el que estaba inscripta la palabra JUSTICIA.

25.- Y Jesús fue considerado como dominador de las formas ilusorias del prejuicio y la traición.

Jesús pasa la tercera prueba de hermandad y recibe el tercer grado, la FE.

El Logos esperó siete días y entonces fue llevado a la Sala de la Fama, una cámara rica en mobiliario y alumbrada por lámparas de oro y plata.

2.- Los colores de los techos, decorados, adornos y paredes eran el azul y el oro.

3.- Sus repisas estaban llenas de libros de grandes hombres; sus pinturas y sus estatuas eran obras del arte más exquisito.

4.- Jesús quedó maravillado ante toda esta elegancia y estas creaciones del pensamiento. Leyó los libros sagrados y buscó el significado de los símbolos y jeroglíficos.

5.- Y cuando estaba absorto en lo más profundo de un pensamiento se acercó un sacerdote y dijo:

6.- Mira la gloria de este lugar, hermano; tú has sido bendecido en extremo, pues hay pocos hombres en la tierra que siendo tan jóvenes hayan alcanzado tan grande fama.

7.- Y ahora, si no malgastas tu vida buscando misterios que los hombres nunca comprenderán, puedes llegar a ser el fundador de una escuela de pensamiento que te asegurará tu fama para siempre.

8.- Pues tu filosofía es más profunda que la de Platón, y tus enseñanzas agradan al pueblo más que las de Sócrates.

9.- ¿por qué buscar una luz mística en estas viejas cavernas? Ve y anda entre los hombres; piensa como ellos y te honrarán.

10.- Después de todo, puede ser que estas misteriosas iniciaciones sean sólo mitos y tus esperanzas de ser Mesías nada más que ilusiones pasajeras.

11.- Te aconsejo, pues, que renuncies a las cosas inciertas y elijas el camino que conduce a la fama.

12.- El sacerdote, un demonio disfrazado, acabó así de pronunciar sus infieles cantos de sirena; y Jesús meditó con detenimiento y durante mucho tiempo sobre lo que había dicho.

13.- El conflicto era muy amargo, pues es difícil derrotar a un enemigo tan tenaz como el rey de la Ambición.

14.- Durante cuarenta días su ser superior luchó con el inferior, y la batalla fue ganada.

15.- La fe se alzó triunfante, la infidelidad desapareció. La ambición se cubrió el rostro y escapó; y Jesús dijo:

16.- La riqueza, el honor y la fama de la tierra son como burbujas que duran un instante.

17.- Cuando termine este corto espacio de vida en la tierra, esas burbujas reventarán y quedarán enterradas entre los huesos.

18.- Lo que el hombre hace para su provecho no será de ningún valor a la hora de juzgar el mérito de su vida.

19.- El bien que los hombres hacen a otros se convierte en una fuerte escalera por la que el alma puede ascender a la riqueza, el poder y la fama del reino de Dios, que no puede morir.

20.- Dadme la pobreza de los hombres, la conciencia del deber hecho con amor, la aprobación de mi Dios, y estaré satisfecho.

21.- Luego levantó la mirada al cielo y dijo:

22.- Padre mío, te doy gracias por este momento. No pido que me des tu gloria; me conformo con poder guardar las puertas de su templo y servir a mis hermanos los hombres.

23.- Jesús fue llamado de nuevo en presencia del hierofante; tampoco se dijo nada esta vez, pero el maestro puso en sus manos un pergamino en el que estaba escrito: FE.

24.- Y Jesús bajo la cabeza en humilde agradecimiento y se fue.

Jesús pasa la cuarta prueba de hermandad y recibe el cuarto grado, FILANTROPIA.

Pasados unos días, el guía llevó a Jesús a la Sala de la Alegría, una habitación ricamente decorada y repleta de todo lo que podía desear un corazón carnal.

2.- Sobre unas mesas estaban expuestas las viandas más escogidas y los vinos más deliciosos, y doncellas de alegres atavíos servían con gracia y alegría.

3.- Y había también hombres y mujeres ricamente vestidos, cuyo gozo rayaba en la locura; y bebían de todas las copas de la alegría.

4.- Jesús contempló en silencio aquella gente alegre durante un rato y luego un hombre con vestimenta de sabio se le acercó y dijo: Feliz es el hombre que como la abeja puede sacar dulzores de cada flor.

5.- El hombre sabio es el que busca el placer y lo encuentra en todas partes.

6.- Además, la vida del hombre en la tierra es muy corta, y luego muere yéndose sin saber adónde va.

7.- Así pues, comamos, bebamos, y bailemos, cantemos y disfrutemos de las alegrías de la vida, pues la muerte llega de prisa.

8.-Es una locura pasar la vida preocupados por los demás, pues todos mueren y yacen juntos en el cementerio, y allí nadie puede ser conciente ni mostrar su agradecimiento a nadie.

9.- Pero Jesús no respondió. Miraba pensativo a los elegantes invitados reunidos en círculos de alegría.

10.- Entre ellos vio a un hombre cuyas ropas eran muy toscas, y en la cara y las manos mostraba las señales del trabajo y la necesidad.

11.- La veleidosa multitud se deleitaba maltratándole; le empujaban contra la pared y se burlaban de su desconcierto.

12.- Y luego entró una mujer pobre y débil que llevaba en la cara y el cuerpo las señales del pecado y la vergüenza; y sin ninguna compasión la escupieron, se burlaron de ella y la echaron de la sala.

13.- Luego vino una niña pequeña de ademanes tímidos y cara hambrienta y les pidió tan solo un bocado de su comida.

14.- Pero también le negaron su cuidado y su amor, y la alegre danza continuó.

15.- Y como los buscadores de placer insistían que Jesús se uniera a su alegría, el dijo:

16.- ¿Cómo puedo querer placer para mí mismo mientras hay necesitados? ¿Cómo podéis pensar que mientras los niños lloran por falta de pan y los que se hallan en guaridas de pecado piden simpatía y amor, yo puedo llenarme de los placeres de la vida?

17.- No; todos somos una familia; cada uno es una parte del gran corazón humano.

18.- Yo no puedo considerarme separado de ese hombre que tanto habéis despreciado y empujado contra la pared.

19.- Ni tampoco de esa persona con ropas de mujer que venía de las guaridas del vicio pidiendo simpatía y amor, y que tan cruelmente arrojasteis de nuevo a su caverna de pecado.

20.- Ni de esa niña pequeña que rechazasteis de entre vosotros y que ahora sufre por los vientos fríos y desolados de la noche.

21.- Hombres, yo os digo que lo que habéis hecho a estos hermanos míos, a mí me lo habéis hecho.

22.- Me habéis insultado en vuestra propia casa; no puedo quedarme aquí. Iré a buscar a ese niño, a la mujer y al hombre y les ofreceré mi ayuda hasta que se gaste toda la sangre de mi vida.

23.- El placer para mí es ayudar al desvalido, dar de comer al hambriento, vestir al desnudo, curar al enfermo y dar palabras de alegría a los desamparados, desesperados y deprimidos.

24.- Y esto que llamáis alegría no es más que un fantasma de la noche, resplandores del fuego de la pasión, cuadros colgados de las paredes del tiempo.

25.- Y mientras el Logos hablaba, entró el sacerdote de vestiduras blancas y le dijo: Sígueme.

26.- Y Jesús llegó de nuevo ante el tribunal, y sin decir palabra el hierofante puso en sus manos un pergamino en el que se leía FILANTROPIA.

27.- Así Jesús llegó a vencer el egoísmo.

Jesús pasa cuarenta días en las grutas del templo. Pasa la quinta prueba de hermandad y recibe el quinto grado, HEROISMO.

Las grutas del templo sagrado estaban llenas de estatuas, altares y monumentos, y a Jesús le gustaba caminar y meditar en ellas.

2.- Y tras haber conquistado su ser, estuvo hablando con la naturaleza en estas grutas durante cuarenta días.

3.- Y a continuación el guía tomó unas cadenas y le ató de pies y manos, y luego lo arrojó a un pozo de bestias hambrientas, aves inmundas y reptiles.

4.- El pozo estaba oscuro como la noche, las bestias salvajes aullaban, los pájaros gritaban llenos de furia y los reptiles silbaban.

5.- Y Jesús dijo: ¿Quién me ha atado así? ¿Por qué me han encadenado si solo estaba sentado tranquilamente?

6.- En verdad nadie tiene poder para atar un alma humana. ¿De qué están hechas estas cadenas?

7.- Y con todo su poder se levantó y lo que antes creía que eran cadenas fueron sólo viejas cuerdas que se partían al tocarlas.

8.- Y luego rió y dijo: Las cadenas que atan a los hombres a la carroña mundana se forjan en el taller de la imaginación, están hechas de aire y soldadas en las llamas de la ilusión.

9.- Si el hombre se yergue firme y utiliza el poder de su voluntad, sus cadenas se caerán como viejos harapos, pues la voluntad y la fe son más fuertes que las cadenas más gruesas que el hombre haya podido hacer.

10.- Y Jesús se mantuvo firme entre las bestias hambrientas y pájaros, y dijo: ¿Qué es esta oscuridad que me envuelve?

11.- Es sólo la ausencia de la luz. Y ¿qué es la luz? No es sino el aliento de Dios que vibra al ritmo del pensamiento veloz.

12.- Y luego dijo: Que prevalezca la luz, y con una firme decisión empujó los éteres hacia arriba y sus vibraciones llegaron al plano de la luz, y la luz se hizo.

13.- Y la oscuridad de ese pozo se convirtió en el brillo de un día que acababa de nacer.

14.- Entonces quiso mirar a las bestias, pájaros y reptiles, pero ya no estaban allí.

15.- Y dijo: ¿Qué temen las almas? El temor es el carro en el que el hombre se dirige a la muerte.

16.- Y al encontrarse en la cámara de los muertos, se da cuenta de su engaño y ve que su carro era un mito y la muerte un producto de su fantasía.

17.- Pero algún día el hombre aprenderá todas sus lecciones, y se elevará del pozo de bestias inmundas, pájaros y reptiles para caminar en la luz.

18.- Y Jesús vio una escalera de oro por la que subió, y arriba le esperaba el sacerdote de blanca túnica.

19.- Y de nuevo llegó al tribunal del consejo, y sin hablar el hierofante le puso su mano para bendecirle.

20.- Colocó en la mano de Jesús otro pergamino, y en este se leía: HEROISMO.

21.- El Logos se había enfrentado al temor y a todas sus huestes ilusorias, y había alcanzado la victoria.

Jesús pasa por la sexta prueba de hermandad y recibe el sexto grado, AMOR DIVINO.

En todo el país no había un lugar tan magníficamente adornado como los Salones de la Belleza del templo del Sol.

2.- Pocos aspirantes habían conseguido entrar en estas ricas habitaciones; los sacerdotes las miraban con temor y las llamaban Salas de Misterios.

3.- Cuando Jesús consiguió vencer el miedo, se le concedió el derecho de entrar aquí.

4.- El guía le condujo, y tras pasar por muchas habitaciones ricamente amuebladas, llegaron a la Sala de la Armonía, y Jesús fue dejado solo allí.

5.- Entre los instrumentos musicales había un clavicordio, y Jesús se sentó muy pensativo observándolo, cuando, muy lentamente, una doncella de fascinante belleza hizo su entrada en la sala.

6.- Pareció no darse cuenta de la presencia de Jesús, que estaba allí sentado, ensimismado con sus pensamientos.

7.- Se colocó al lado del clavicordio y se puso a tocar sus cuerdas muy suavemente, mientras entonaba las canciones de Israel.

8.- Jesús se quedó extasiado, pues nunca había visto tanta belleza ni había escuchado tan dulce música.

9.- La doncella cantó y creyendo que no había nadie se marchó.

10.- Y Jesús, hablando consigo mismo se decía: ¿Qué significa esto que me ha sucedido? No sabía que se pudiera hallar una belleza tan exquisita y una gracia tan especial entre los hombres.

11.- No sabía que la voz del ángel pudiera aparecer en la forma humana ni que la música de los serafines saliera de los labios del hombre.

12.- Y durante días Jesús permaneció hechizado, la corriente de sus pensamientos había cambiado y ya no pensaba en nada más que en la doncella y sus canciones.

13.- anhelaba verla de nuevo; y después de unos días ella volvió. Habló y puso su mano sobre la cabeza de Jesús.

14.- Ese contacto hizo estremecerse toda su alma, y en aquel momento llegó a olvidar la misión que le había sido encomendada.

15.- La doncella dijo pocas palabras y se alejó; pero el corazón de Jesús ya había sido tocado.

16.- En su alma se había encendido una llama de amor, y así fue como llegó a enfrentarse con la prueba más dura de su vida.

17.- No podía dormir ni comer. Le venían pensamientos de la doncella y no podía apartarlos. Su naturaleza carnal pedía a gritos su compañía.

18.- Y entonces dijo: He vencido a todos los enemigos que he encontrado; ¿es que voy a ser derrotado ahora por este amor carnal?

19.- Mi Padre me ha enviado aquí para mostrar el poder del amor divino, ese amor que se halla en todos los seres vivos.

20.- ¿Va a ser este amor puro y universal absorbido por un amor carnal? ¿Voy a olvidarme de todas las criaturas perdiendo mi vida en esta hermosa doncella, aunque ella sea la imagen más perfecta de la belleza, la pureza y el amor?

21.- Su alma estaba agitada hasta lo más profundo, y así estuvo mucho tiempo luchando con este ídolo angélico de su corazón.

22.- Pero casi al declinar el día, su ser superior se despertó lleno de poder; se encontró de nuevo a sí mismo y dijo:

23.- Aunque mi corazón se rompa, no será derrotado en esta prueba tan dura; venceré al amor carnal.

24.- Y cuando apareció de nuevo la doncella y le ofreció su mano y su corazón, Jesús le dijo:

25.- Hermosa doncella, tu sola presencia me hace temblar de gozo; tu voz es una bendición para mi alma; mi ser humano desea volar contigo y ser feliz con tu amor.

26.- Pero el mundo entero está sediento de un amor que yo he venido a manifestar.

27.- Así pues, debo pedirte que te vayas; pero nos volveremos a encontrar, pues nuestros caminos en la tierra no estarán muy alejados.

28.- Puedo verte entre las multitudes apresuradas de la tierra como donadora del amor. Puedo oír tu voz en una canción que eleva los corazones de los hombres a un reino mejor.

29.- La doncella se marchó llena de pena y lágrimas, y Jesús se quedó solo.

30.- Y al momento comenzaron a oírse las grandes campanas del templo; los cantores entonaron una canción nueva y la gruta brilló con una luz resplandeciente.

31.- Y apareció el hierofante en persona, y dijo: ¡Salve, Triunfante Logos! El vencedor del amor carnal ha llegado a la cima.

32.- Y puso en las manos de Jesús un pergamino en el que estaba escrito: AMOR DIVINO.

33.- Juntos recorrieron las grutas de la belleza, y en la sala de los banquetes se sirvió una fiesta en la que Jesús fue invitado de honor.

Jesús se hace discípulo personal del hierofante y aprende los misterios de Egipto. Al pasar la séptima prueba trabaja en la Cámara de los Maestros.

Comenzaba el curso superior de estudio y Jesús fue admitido y se hizo discípulo del hierofante.

2.- Aprendió los secretos de la doctrina mística de Egipto, los misterios de la vida y la muerte y de los mundos que existen más allá del círculo del Sol.

3.- Y cuando había terminado todos los estudios del curso superior, entró en la Cámara de los Muertos a fin de aprender los antiguos métodos para preservar de la acción del tiempo los cuerpos de los muertos y se quedó a trabajar allí.

4.- Y unos portadores trajeron el cuerpo del único hijo que tenía una viuda para ser embalsamado; la madre venía detrás llorando, pues su dolor era muy grande.

5.- Y Jesús le dijo: Buena mujer, enjuga tus lágrimas; no sigues más que una cosa vacía, pues tu hijo ya no está con ella.

6.- Lloras porque ha muerto. La muerte es una palabra cruel; tu hijo no puede morir nunca.

7.- Se le había asignado una labor en este mundo; vino, la cumplió y luego se despojó de su cuerpo, pues ya no lo necesitaba.

8.- Más allá de lo que tú puedes ver, él tiene otra misión que cumplir, y la realizará bien; luego pasará a realizar otras tareas y poco a poco llegará a la cima de la vida perfecta.

9.- Lo que tu hijo ha hecho y lo que todavía le queda por hacer es algo que todos debemos realizar.

10.- Y si te refugias en el dolor y das rienda suelta a tus penas, cada día serán más grandes. Se apoderarán de tu misma vida hasta el final, no serás nada más que dolor bañado por lágrimas amargas.

11.- Y en lugar de ayudar a tu hijo, le entristeces con tu profunda pena. Pues él desea tu alegría ahora igual que antes; se siente feliz cuando tú estás feliz, y triste cuando tú lloras.

12.- Ve y entierra tus penas; sonríe ante el dolor y piérdete ayudando a otros a secar sus lágrimas.

13.- Con el deber cumplido vienen la felicidad y el gozo, y la alegría alienta los corazones de los que se han ido.

14.- Entonces la mujer se dio la vuelta y se fue a buscar la felicidad en la ayuda a los demás, enterrando sus penas en un servicio gozoso.

15.- Luego llegaron a la Cámara de los Muertos otros porteadores y trajeron el cuerpo de una madre, y sólo había una persona tras el cuerpo, una niña de tierna edad.

16.- Y a medida que el cortejo se acercaba a la puerta, la niña vio un pájaro herido que parecía muy dolorido, pues su pecho estaba atravesado con la flecha de un cruel cazador.

17.- Y dejó de seguir el cadáver para dirigirse a ayudar al pájaro todavía vivo.

18.- Con ternura y amor acogió en su pecho el pájaro herido y volvió corriendo a su puesto.

19.- Y Jesús dijo: ¿Por qué has dejado a tu muerto para salvar a un pájaro herido?

20.- Y la muchacha dijo: Este cuerpo sin vida ya no necesita mi ayuda; pero sí puedo servir donde todavía hay vida. Mi madre me lo enseñó.

21.- Ella me enseñó que la pena y el amor egoísta, las esperanzas y los miedos no son sino reflejos del yo inferior.

22.- Y que las cosas que nosotros sentimos no son más que pequeñas olas en el oleaje arrollador de una vida.

23.- Todo esto pasará, pues irreal.

24.- Las lágrimas salen de los corazones carnales; el espíritu nunca llora. Por eso anhelo que llegue el día en que camine en la luz y mis lágrimas sean enjugadas.

25.- Mi madre me enseñó que las emociones son como la espuma que surge de los amores humanos, las esperanzas y los temores, y que no podemos conocer la dicha perfecta hasta haber vencido todo esto.

26.- Jesús bajó la cabeza en señal de respeto ante aquella niña y dijo:

27.- Durante días, meses y años he deseado aprender esta suprema verdad que el hombre puede conocer en la tierra y he aquí que esta niña recién traída al mundo me la ha revelado plenamente en una sola respiración.

28.- Por eso no es extraño que David dijera: Señor nuestro, ¡magnífico es tu nombre en toda la tierra, pues has manifestado tu poder en las bocas de los niños de pecho!

29.- Luego puso la mano en la cabeza de la niña y dijo: Pequeña, estoy seguro de que las bendiciones de mi Padre-Dios permanecerán contigo por siempre.

Jesús pasa la séptima prueba de hermandad y en la sala regia del templo recibe el séptimo y más alto grado, EL CRISTO. Se va del templo triunfante.

Jesús había terminado su labor en la Cámara de los Muertos y compareció ante el hierofante en la sala regia del templo.

2.- Jesús iba ataviado con ropas purpúreas, y todos los hermanos se hallaban presentes. El hierofante se levantó y dijo:

3.- Este es un día real para las huestes de Israel. En honor de su hijo elegido celebramos la gran Fiesta de la Pascua judía.

4.- Luego dijo a Jesús: Hermano, hombre, el más admirable de todos los hombres; has salido victorioso en todas las pruebas del templo.

5.- Has sido juzgado seis veces ante el tribunal de justicia y seis veces has obtenido los honores más altos que el hombre puede conceder. Ahora estás listo para recibir el último grado.

6.- Coloca esta diadema sobre tu frente en señal de que en la Gran Casa de los cielos tú eres EL CRISTO.

7.- Este es tu gran rito de la Pascua. Ya no eres un neófito, sino una mente maestra.

8.- El hombre ya no puede hacer nada más, pero Dios mismo hablará y confirmará tu título y grado.

9.- Ve por el mundo y predica el evangelio de buena voluntad y paz en la tierra, pues debes abrir las puertas de la prisión y liberar a los cautivos.

10.- Y mientras el hierofante hablaba, las campanas del templo comenzaron a sonar y una paloma blanca y pura descendió de lo alto y se posó en la cabeza de Jesús.

11.- Y una voz que sacudió todo el templo dijo: ESTE ES EL CRISTO; y todas las criaturas vivas respondieron: AMEN.

12.- Las grandes puertas del templo se entreabrieron, y el Logos, triunfante, reanudó su camino.


Entrega de las llaves - de Perugino

 

Continúa nota III

El Quinto Hombre  
 

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