EL EVANGELIO DE ACUARIO DE JESUS EL CRISTO - Parte II
Segunda parte de la nota publicada en marzo de 2002.


José M. Kaydeda - España




VIDA Y OBRA DE JESUS EN GRECIA.

Jesús visita Grecia y es bien recibido por los atenenienses. Conoce a Apolo. Se dirige a los maestros griegos en el anfiteatro. Sus palabras.

La filosofía griega estaba llena de sabiduría y verdad y Jesús anhelaba estudiar con los maestros de las escuelas de Grecia.

2.- Así pues, dejó su hogar en Nazaret y cruzó las montañas del Carmelo; tomó un barco en el puerto y pronto llegó a la capital griega.

3.- Los atenienses habían oído hablar de él como maestro y filósofo y se alegraban de que hubiera venido a ellos, pues podrían escuchar sus palabras de verdad.

4.- Entre los maestros griegos estaba Apolo, llamado Defensor del Oráculo, reconocido por muchos países como el más grande sabio griego.

5.- Apolo le abrió a Jesús todas las puertas de la doctrina griega, y Jesús escuchó a los maestros más sabios en el Areópago.

6.- Pero Jesús les podía dar una sabiduría mucho más alta que la suya, y empezó a enseñarles.

7.- Un día, en el anfiteatro, Jesús se levantó, y cuando Apolo le mandó que hablase, dijo:

8.- Maestros atenienses, ¡escuchad! Hace mucho tiempo los hombres, conocedores de las leyes naturales, buscaron y encontraron el lugar en que está hoy vuestra ciudad.

9.- Bien sabéis vosotros que la tierra tiene partes donde los fuertes latidos de su corazón envían ondas eléctricas hacia el cielo, las cuales luego se encuentran en los éteres de lo alto.

10.- Partes donde irradian la luz del espíritu y de la comprensión como las estrellas de la noche.

11.- No hay en toda la tierra un lugar más sensibilizado ni más bendecido por el espíritu que este donde se halla Atenas.

12.- Grecia entera ha sido cuna de pensadores tan grandes como los que adornan vuestra historia.

13.- Todo un ejército de robustos gigantes de la filosofía, la poesía, la ciencia y el arte nació de la tierra de Grecia y se hicieron hombres meciéndose en vuestra cuna de pensamiento puro.

14.- Yo no he venido aquí para hablar de la ciencia, la filosofía o el arte, pues ahora en el mundo sois vosotros los mejores maestros de estas cosas.

15.- Pero todas vuestras elevadas civilizaciones no son más que escalones que llevan a otros mundos que se hallan más allá del dominio de los sentidos; son sólo sombras ilusorias que se mueven en las barreras del tiempo.

16.- Yo os puedo hablar de una vida superior, interna, una vida verdadera que no puede perecer.

17.- En la ciencia y la filosofía no hay un poder bastante fuerte para hacer que el alma se reconozca a sí misma o se una a Dios.

18.- Yo no deseo detener el fluir de vuestras grandes corrientes de pensamiento, sino que quiero dirigirlas a los canales del alma.

19.- Si no es ayudado por el aliento del Espíritu, la labor del intelecto tiende a resolver los problemas de las cosas que vemos, y nada más.

20.- Los sentidos fueron puestos para traer a la mente meras imágenes de cosas perecederas; no son cosas reales ni forman parte de la ley eterna.

21.- Pero el hombre tiene algo en su alma que puede apartar ese velo y llevarle a la contemplación del mundo de las cosas reales.

22.- A este algo le llamamos conciencia del espíritu; yace dormida en todas las almas y no se puede despertar hasta que el Santo Aliento llega a ser huésped de honor.

23.- Este Santo Aliento llama a la puerta de cada alma, pero no puede entrar hasta que el hombre por su voluntad abra la puerta.

24.- No existe en el intelecto ningún poder que pueda hacer girar esa llave; la filosofía y la ciencia se han esforzado por vislumbrar algo de lo que hay detrás de ese velo, pero no lo han conseguido.

25.- El manantial secreto que abre de par en par la puerta del alma no puede ser alcanzado por nada más que la vida pura, la oración y el pensamiento sano.

26.- Vuelve, oh arroyo místico del pensamiento griego, y une tus aguas claras a la corriente de la vida del Espíritu; así la conciencia del Espíritu ya no dormirá más, el hombre se conocerá y Dios le bendecirá.

27.- Cuando Jesús hubo dicho esto, se alejó. Los maestros griegos estaban asombrados por la sabiduría de sus palabras, y no le respondieron.

Jesús enseña a los maestros griegos. Va a Delfos con Apolo y oye hablar del Oráculo. El Oráculo da testimonio de él. Permanece con Apolo y es reconocido como el Oráculo viviente de Dios. Explica a Apolo el fenómeno de la conversación del Oráculo.

Los maestros griegos escucharon durante muchos días las palabras claras y agudas de Jesús y, aunque no podían comprender completamente lo que decía, les complacía mucho y aceptaban su filosofía.

2.- Un día, mientras Jesús y Apolo caminaban por la orilla del mar, llegó muy apresurado un mensajero de Delfos y dijo: Apolo, maestro, ven; el Oráculo desea hablar contigo.

3.- Y Apolo dijo a Jesús: Señor, si deseas ver al Oráculo y oírle hablar, puedes acompañarme. Y Jesús le acompañó.

4.- Los maestros fueron aprisa, y a su llegada a Delfos vieron que reinaba allí una gran emoción.

5.- Cuando Apolo llegó ante el Oráculo, éste habló y dijo:

6.- Apolo, sabio de Grecia; la campana está tocando las doce. Ha llegado ya la medianoche de los tiempos.

7.- Las distintas eras son concebidas en el vientre de la naturaleza; son engendradas y nacen llenas de gloria cuando sale el sol, y cundo el sol de una era se pone, esa era se desintegra y muere.

8.- La era de Delfos ha sido una era de gloria y de prestigio. Los dioses han hablado a los hijos de los dioses mediante oráculos de madera, oro y piedras preciosas.

9.- Pero esta era toca a su fin; el oráculo declinará. Está próximo el día en que los hombres ya no oirán su voz.

10.- Los dioses hablarán al hombre a través del hombre. El Oráculo viviente se halla dentro de estas grutas sagradas; es el Logos que ha venido de lo alto.

11.- De ahora en adelante mi sabiduría y mi poder disminuirán, y aumentará la sabiduría y el poder de Emmanuel.

12.- Que vengan todos los maestros y todas las criaturas a escuchar y honrar a Emmanuel.

13.- Después el Oráculo permaneció en silencio durante cuarenta días, y los sacerdotes y toda la gente estaban maravillados, acudían de todas partes para escuchar cómo el Oráculo viviente trasmitía las sabias palabras de los dioses.

14.- Jesús y el sabio griego regresaron, y el Oráculo viviente estuvo hablando durante cuarenta días en casa de Apolo.

15.- Un día cuando estaban solos, Apolo dijo a Jesús: Este sagrado Oráculo de Delfos ha ayudado mucho a Grecia con sus palabras.

16.- Te ruego que me digas quien habla en él. ¿Es un ángel, un hombre o un dios vivo?

17.- Y Jesús le dijo: No es un ángel ni un hombre ni un dios, sino la sabiduría incomparable de las mentes de los maestros griegos, unidas en una sola mente maestra.

18.- Esta mente gigante ha asimilado las sustancias del alma, y por eso piensa, escucha y habla-

19.- Seguirá siendo un alma viva mientras las grandes mentes la alimenten con su pensamiento, sabiduría, fe y esperanza.

20.- Pero cuando ya no haya maestros en la tierra de Grecia, este maestro gigante dejará de existir, y el Oráculo de Delfos no hablará más.

Una tormenta en el mar. Jesús rescata a muchos hombres que se ahogaban. Los atenienses rezan a los ídolos. Jesús les reprende por su idolatría y les dice cómo ayuda Dios a los hombres. Su última reunión con los griegos. Se va navegando en el Marte.

Era un día santo y Jesús paseaba por la playa de Atenas.

2.- Había tormenta y los barcos eran lanzados por las olas de un lado a otro como si fueran juguetes.

3.- Los marineros y pescadores acababan descendiendo a cementerios marinos, y la costa estaba sembrada de cadáveres.

4.- Jesús no dudó un instante, sino que con su gran poder rescató a muchos desvalidos, devolviendo la vida a los que parecían ya muertos.

5.- En estas playas había altares consagrados a los dioses considerados como reyes de los mares.

6.- Y hombres y mujeres, sin prestar atención a los gritos de los que se ahogaban, se apiñaban alrededor de estos altares invocando a los dioses para que les ayudaran.

7.- Al final la tormenta se aplacó; el mar se calmó y los hombres pudieron reflexionar de nuevo. Y Jesús les dijo:

8.- Vosotros, que adoráis dioses de madera, ¿creéis que la furia de esta tormenta se ha aplacado con vuestras frenéticas oraciones?

9.- ¿Dónde reside la fuerza de estos miserables dioses maltratados por las tormentas que llevan lanzas y coronas pintadas?

10.- Un dios que mora en una casa tan pequeña apenas podría controlar los movimientos de una mosca, entonces ¿quién puede esperar que mantenga tranquilos a los señores de los vientos y las olas?

11.- Los grandes poderes de los mundos invisibles no prestan su ayuda hasta que los hombres han hecho todo lo que pueden; sólo ayudan cuando el hombre ha agotado sus fuerzas.

12.- Y vosotros habéis agonizado orando ante estos altares, y habéis dejado que murieran unos hombres que se podrían haber salvado con vuestra ayuda.

13.- El Dios que salva habita en vuestras almas y se manifiesta cuando hacéis uso de vuestros propios pies, piernas, brazos y manos.

14.- La fuerza nunca llega a la ociosidad, ni cuando esperamos que venga otro a soportar nuestra carga o a hacer aquello que se nos ha asignado a nosotros.

15.- Pero cuando tu pones todo tu esfuerzo en llevar tu carga y en hacer tu deber, estás ofreciendo a Dios un sacrificio agradable a sus ojos.

16.- Entonces es cuando el Santo sopla con fuerza sobre las brasas de vuestro fervoroso sacrificio y las enciende, elevándolas hasta lo alto para que llenen vuestras almas de luz, fuerza y ayuda.

17.- La oración más eficaz que pueden ofrecer los hombres a cualquier dios es la ayuda a aquellos que la necesitan; pues el Santo hará contigo lo que tú haces con los demás.

18.- Así es como Dios ayuda.

19.- Finalizada su labor en Grecia, Jesús debía seguir su camino hacia Egipto, en dirección al sur. Apolo, junto con los demás maestros del país y mucha gente de todas clases, vinieron hasta la orilla para ver marcharse el sabio hebreo. Y Jesús les dijo:

20.- El hijo del hombre ha estado en muchos países; ha visitado los templos de muchísimos dioses extranjeros, ha predicado el evangelio de la bondad y paz en la tierra a muchos pueblos, tribus y razas.

21.- Ha sido recibido con honores en multitud de lugares, pero Grecia ha sido entre todos el mejor anfitrión.

22.- La libertad del pensamiento griego, la profundidad de su filosofía y la altura de sus aspiraciones desinteresadas la han hecho digna de ser el campeón de la causa de la libertad y la justicia humanas.

23.- Pero los destinos de la guerra la han dominado por haber confiado en la fuerza de la carne, de los huesos y del intelecto, olvidándose de la vida del espíritu que une a las naciones con la fuente de su poder.

24.- Sin embargo, Grecia no permanecerá siempre vasallo de un rey extranjero, en la oscuridad de un país que la ensombrece.

25.- Alzad vuestras cabezas, hombres de Grecia, pues llegará un día en que Grecia respirará los éteres del Santo Aliento y será un gran manantial del poder espiritual de la tierra.

26.- Pero Dios debe ser vuestro amparo, vuestro escudo y vuestra fortaleza.

27.- Luego Jesús se despidió. Apolo alzó su mano, bendiciéndole en silencio; y toda la gente lloró.

28.- El sabio hebreo partió del puerto griego en un barco cretense llamado Marte.


Perge y Atenas

 

Continúa nota II

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